
Parece que fue ayer y ya están aquí otra vez…
En esta nuestra isla, la devoción por el carnaval o en su defecto, por pegarse una semana de fiesta, es grande. Enorme. Un servidor mismo lo sufrió en sus carnes, pero lo cierto es que el tiempo ha pasado factura o a mi o a la percepción que tenia de esos días. Es normal claro, las personas cambiamos y nuestra manera de ver las cosas, pero sigo viendo gente que realmente lo lleva dentro. Y sinceramente no sé como lo hacen, no sé lo que ven. Porque salir a encharcarte de alcohol se puede hacer todos los días. No disfrazado supongo, pero si cuando se quiera. Recuerdo salir antes y conocer a todo el mundo. De sábado a sábado salía, no me perdía ni los días más flojos. Uno era más joven y aguantaba lo que le echaran. Antes podías ir y romperte 3 días seguidos, descansar 1 y seguir con la fiesta. ¡¡Ahora sales 1 día y necesitas 3 para volver a ser persona!! Pero no es cuestión de mi capacidad de aguante. Hay 2 factores claves:
1- La música.
¿Que pasó con Juan Luis Guerra? Solo oigo Reggaetón y Lady Gaga y no hay quien se fume eso para bailar. Y además…lo confieso, no soporto las murgas. Nunca me han gustado. Al final acabas en la verbena con la orquesta de siempre, rodeado de guiris y es un poco triste joder. Claro que para estar rodeado de chavales a los que casi viste nacer…Lo que me lleva al punto 2.
2- La gente. Perfiles básicos:
A. El que sale a triunfar.
- “Como la vea esta noche no se escapa”
B. El Van Damme.
- “¿Estas mirando a mi piba?”
- “No, no”
- “¿Ah no? ¿Estas diciendo que no esta buena?”
(Cualquier excusa es buena para dar un par de hostias)
C. El de toda la vida.
- “¿Tu para mi eres como un hermano sabes? Aunque no nos saludemos nunca”
Y luego los que salen a divertirse como no. También hay gente que sale a pasarlo bien sin más y me parece genial. Otros salen por inercia, que es entre los que me encuentro yo supongo. Desde hace dos años decido si salir o no una hora antes. El problema no es la edad, no me siento viejo ni mucho menos, pero si fuera de lugar. O estoy demasiado alcoholizado, o sinceramente, no sé qué cojones hago ahí. Y eso no me pasaba antes. Cuando llego allí rascado como un piojo y veo esa embotellada de peña, que parece una sartén de hormonas a punto de explotar, se me van hasta las ganas de adentrarme entre la maraña. Se te puede hasta pasar el subidón en lo que tardas en cruzar de un extremo al otro de la calle para llegar a donde quieres…¡Y reza por no quedarte atrás!
Que tampoco parezca que estoy en contra ni mucho menos. Simplemente, no los siento. Ya no. De todas formas, algún día saldré si, nos veremos las caras jeje, pero siento eso, que me mueve la inercia de salir porque tod@s mis amig@s van a salir, porque ganas hay más bien pocas. Y portaos bien el primer día, que el 14 de Febrero no es cuestión de tener una charlita acalorada jojojo.
Omar García.
Banda Sonora: Alanis Morissette – Hand in my Pocket (Pincha para escuchar)






























